Es un proyecto fotográfico acompañado por la imagen sonora y la intervención gráfica como mecanismo de expresión. Indago sobre la desintegración del lenguaje, la transformación de la memoria y las formas del recuerdo. ¿Cómo construir un vinculo con el otro cuando la memoria se desvanece?. Desde que mi madre comenzó a perder la memoria, un nuevo lazo comenzó entre nosotras. Aparece la letra como un gesto, como trazo, como una huella. Una letra ilegible, una escritura que desafía lo tradicional donde no pretendo que sea funcional ni comunicativa. Un lenguaje que niega su intención y utilidad. Acompañado por sonogramas de nuestras conversaciones, un paisaje sonoro, un silencio que aturde, una inscripción como sonoridad. Perder la forma humana para alcanzar lo humano, aquello que desnuda lo intolerable de ver, para transformar lo que se desvanece, para encontrar nuevas voces fuera de la razón, para que cesen los sentidos y lo efímero. Donde las nuevas formas del recuerdo vacío elaboran un nuevo vinculo.